lunes 21 de julio de 2008

Exposición de Fotoperiodismo


El viernes pasado fui a la muestra anual de Fotoperiodismo que organiza la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina. Ya había ido el año pasado y también visité la de la World Press y me encantan. Es una exposición que reúne las fotos periodísticas más destacadas del 2007.
Está buenísima no solamente por los trabajos que uno tiene la posibilidad de ver, de un tirón, sino también porque al ser anual recupera los momentos destacados de una memoria reciente, que como si fuera poco al ser imágenes de eventos de actualidad, parece que pasaran más rápido todavía. Por ejemplo, casi no me acordaba del terremoto en Perú del año pasado, del incendio en la villa El Cartón y en los penales de Santiago del Estero, o de la despedida de Julio Bocca; no tenía idea de que se hubiera inaugurado un Parque de la Memoria -cerca del que, para colmo, estuve hace muy poco-, etc (¡de que se votó hace tan poco!).
Ésas, de los hechos que, como diría Verón, trascienden y llegan a ser acontecimientos. Alrededor de todas ellas hay también reportajes fotográficos de realidades -por decirle de alguna forma- que no tienen difusión en los medios masivos y que por cuestiones geográficas, culturales, o lo que sea, no hubiera conocido (toda la vida cotidiana en las zonas rurales hoy, por ejemplo).
"La" foto de la cucarda era un primer plano de los médicos atendiendo a Fuentealba, ya demasiado tarde, con mucha sangre en el piso. No me acordé de haberla visto así, tan cruda, en ningún lado; aunque puede que no me acuerde.
Pero mis favoritas fueron las siguientes: la de Cristina Kirchner con cara de sorprendida votando(se); la de la misma, ya presidenta, con look de mini blanca en un evento de los militares, con todos los demás mirando para otro lado (hace, parece, mil años); una de Telerman en una habitación verde flúo; Mauricio Macri empujando la silla de ruedas de Gabriela Michetti y ella con una cara de terror increíble; imágenes preciosas de la niebla sobre la ciudad; otra de Macri, mirando al frente en un corte de A dos Voces -que debería exigir que la pongan en su cédula-. Me debo estar olvidando de otras.
Aún para mi sorpresa, las fotos de la campaña para presidente de Elisa Carrió me generaron la misma sensación de "qué mal que no ganó" que sentí en octubre. Y la de Macri "con la nena pobre", la veo una y otra vez y no la puedo creer. Cómo la gente cae por algo tan básico.
Me fui pensando en cuánto talento hay condensado en esas instantáneas que están tan cerca del azar, en el tema de los epígrafes que dice Juan Sasturain en la "presentación" de la muestra y por qué no, cuáles imágenes formarían parte de la expo de 2008.

Pero lo más interesante de todo fue el fotógrafo que se la pasó sacando fotos de la exposición durante todo el tiempo que estuve ahí (shhh... por las dudas de que quedara incluida en alguna, sí me peiné un poco... ).

Además, conocí el Palais de Glace (oohh ... uhhh) -que tiene una cúpula increíble y baños como los de una pizzería-. Como me volví caminando, me senté a mandar sms en una tal plaza Alvear, justo enfrente (una belleza en subida, cubierta por árboles de raíces enormes y con algo de gente tomando sombra) y la avenida que le da nombre, la de las marcas de precios prohibitivos con vidrieras muy poco interesantes.
Lo más destacado de mi mini mini city tour es que no me perdí ni necesité ir "en reversa" en ningún momento: ¡todo un acontecimiento!