sábado 28 de junio de 2008

Hoy tengo ganas de mí


¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
La indecisión.
¿Cuál es el defecto que usted deplora más en otros?
La prepotencia.
¿Cuál es su estado mental más común?
Desconcentrado, con probabilidades de queja.
¿Cómo le gustaría morir?

Sola. Lúcida.
Si después de muerto debe volver a la Tierra, ¿convertido en qué persona o cosa usted regresaría?
En un gato.
Y si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál escogería?
Muchos: el personaje de Julianne Moore en Las Horas, Alvy de Annie Hall, Victoria Abril en Átame, etc, etc…
¿Cuál es su mayor extravagancia?
Colecciono frases. En un cuaderno.
¿En qué ocasiones miente?
Siempre que la situación lo amerita.
¿Qué persona viva le inspira más desprecio?
Todos los días es alguien distinto.
¿A qué persona viva admira?
A Angelina Jolie (¡de cómo mi mirada sobre el bosque del mundo estaba tapada por el árbol del star system!)
¿Qué palabras o frases usa más?
“¿Qué?” y probablemente alguna puteada, pero ahora que lo pienso, no estoy muy segura de cómo hablo.
¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
No ser juzgada, no tener nada de qué quejarme, y tener la sabiduría para poder apreciar esa combinación. El entorno y los personajes de mi felicidad perfecta, con esos elementos, podrían ser cualquiera.
¿Cuál es su mayor miedo?
Que se rían de mí.
¿Cuál es su mayor remordimiento?
Tener que permitir que mis padres entraran tanto en mi vida privada.
No son pocas las veces que me arrepiento de no haber decidido sobre mi vida cuando pude hacerlo.
¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente?
El hacer lo que uno quiere, el desparpajo.
¿Qué le disgusta más de su apariencia?
La piel de mi cuerpo, la distancia entre mis tetas, cómo pongo los labios y la boca cuando hablo.
¿Cuáles son sus nombres favoritos?
Julieta, Victoria, Abril.
¿Qué talento desearía tener?
Quisiera saber cantar, bailar y pintar (bien). Si como talento entendemos también “poder”, me gustaría poder mover objetos con la mente.
¿Qué le desagrada más?
El desorden, la soberbia, los seres humanos –en general-, la mayoría de los olores, no saber algo, la comida fea.
¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
En Disney: esos días en un estado de inconsciencia total me produjeron una felicidad de la que no fui totalmente consciente en aquel momento y que nunca se repitió.
El segundo puesto es para mis primeras vacaciones viviendo completamente sola en Gesell, hace unos dos años.
De todas formas, es bastante probable que de los momentos de más felicidad –muy chiquita- no me haya dado cuenta.
Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?
Que haya estado tan replegada sobre sí misma. Y la forma de comer.
¿Cuál es su mayor logro?
Sigo viva. (¿Es un logro?)
¿Cuál es su posesión más atesorada?
Soy muy materialista y guardo muchas cosas, pero las primeras que se me vienen a la mente son: un diccionario que mi papá llevaba al colegio, un cuaderno escrito por un bisabuelo al que no conocí y el “blog pre digital” (que no es ni más ni menos que un enorme cuaderno donde anoto y recolecto boludeces).
¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?
Cuando alguien dice que exige algo por sus hijos, cuando en realidad lo hace por él/ ella mismo/a.
¿Dónde desearía vivir?
Idílicamente, en ningún lado: recorriendo el mundo.
En el mundo real, en un hogar mío, cercano a lo que haga falta, lejos de todo lo innecesario, que huela bien, que tenga todo y que esté abierto sólo para quienes yo elija.
¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Trato de encontrarle parecidos a la gente. Y trato de ver cine.
¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en una mujer?
La valentía.
¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en un hombre?
La humildad.
¿Cuál es su héroe de ficción favorito?
Grissom. Y me estoy encariñando con Locke.
¿Cuáles son sus héroes de la vida real?
No tengo héroes de la vida real. Los hombres no pueden tener más que alguna “actitud” heroica, porque son seres humanos, pero tienen el resto de la vida para hacer cosas de las que se puedan arrepentir.



Cuestionario Proust. Porque se lo hacen a cada pelotudo... no voy a contestar yo!

jueves 12 de junio de 2008

Espiral


Quizás porque la mayor parte del tiempo el mundo se me hace muy grande, me doy cuenta de que siempre estoy encontrando excusas que me demuestren que el mundo, que mi mundo, es muy pequeño. Lugares que se repiten, no como círculo sino como espiral donde lo mismo se vuelve a tocar y se amplia. Buscando semejanzas entre mi vida, mis características, mis defectos y las de otros que considero en otro nivel. Desenterrando signos que cobran valor sólo cuando se pueden relacionar con episodios anteriores. Tratando de no decir nunca "casualidad". Pensando que me rescato de un mar cada vez más ancho y más inabarcable a fuerza de hacerme de un barquito conocido y obligarlo a girar permanentemente alrededor del mismo islote. Sola, claro, porque nadie entendería a qué responden todas esas señales que me parecen puestas ante los ojos en las cosas de todos los días.

Escucho que debería crecer y sé que se crece por la diferencia; hay evidencia lógica de ello en que uno avanza cuando se mueve. Y me doy cuenta que no voy a ningún lado sino que, al revés, los asuntos importantes de mi vida siguen insistiendo desde los mismos lugares - empíricos, imaginarios, geográficos, simbólicos.

En definitiva, en algún punto, le encontrás sentido a las cosas: parece que todo es por algo, que todo tiene que ver con algo y te hacés a una mínima esperanza de que todo eso vaya hacia algún lugar más grande que vos.

Pero también asfixia. El espiral se cierra hacia adentro. Querés salir a ver el mundo y no sabés por dónde empezar a buscar la salida. Todo -afuera por inaccesible y desconocido, adentro por sabido y repetido- da miedo. Aplaca. Desmoraliza.

Termino llegando a la conclusión que vivo con la misma esperanza/desesperanza que le criticaba a los creyentes, y sin Dios ni siquiera que me deje preguntarle a dónde iba todo eso que parecía tener sentido.


Al final, la cinta de Moebius esa sí era una serpiente comiéndose su propia cabeza.

miércoles 11 de junio de 2008

"Dance, monkey, dance!"


Se vienen semanas moviditas. Muy moviditas. No sólo por una agenda cargadísima de exámenes y entregas - teniendo en cuenta que el cuatrimestre en curso termina el 30-06 y todos parecen haber dejado todo para último momento; igual, todos sabemos que mayo no es un mes "de verdad"- sino porque tengo que encajar esto en el resto de las actividades, más alguna que otra sorpresita aquí y allá. A saber:


Académicos

21/06/08 Parcial de Semiótica II


23/06/08 Entrega TP Individual de Taller II sobre Guión (que va para el culo porque la historia que inventé es horrible y quiero hacer otra pero no sé qué inventar y el chabón que da la clase es un pancho total, le falta la mostaza y entonces los trabajos ni los mira él sino una ayudante densísima y maleducada a la que no sólo no querés acercarte a consultarle nada pero menos aún un trabajo que se supone creativo... ¿cómo te dicen, Tarantino, desubicada? Empezó mal parido este proyecto)


24/08/08 Parcial de Datos


28/06/08 Entrega TP Grupal de Semiótica - the one about Lost (el grupo se ve promisorio: todos tienen el material, se quieren juntar una sola vez, van a llevar todo leído del parcial = buen pronóstico)


30/06/08 Entrega TP Grupal Taller II (video) (se adivina tétrico: el grupo es cualquiera, no se les cae una idea, viven al pedo así que se quieren juntar en cualquier horario, recién empiezan así que no les calienta nada... todo mal... pero yo soy la dueña de los medios de producción -soy la de la cámara- así que voy a ser también la del dictado de los tiempos)

Resto de la Rutina

- gimnasio mínimo dos veces por semana

- por ahora, sigo yendo a trabajar a la mañana, que no es poco

- empezó la temporada nueva de America´s Next Top Model

- tengo la segunda temporada de Lost "sin abrir" y no sé cuánto me voy a aguantar


Sorpresitas

- estoy viendo qué onda.stop. como un test drive.stop.sin muchas expectativas pero está bueno.stop.me pone contenta que piense en mí. stop. ampliaremos.stop.

- sigo chateando con aquel pibe pero no creo que nos vayamos a conocer hasta fines de este mes, si me aguanta hasta entonces

- llegó mail de amigos de otra época que tienen buenas noticias y se acordaron de mí; lindo, muy lindo


Y, para terminar, entre los apuntes que estoy leyendo aparece esto; seguro que lo dijo en un contexto menos banal que el que lo ubico yo, pero aún así a veces lo siento tan cerca...



"(...) el admirado filósofo alemán Peter Sloterdijk dice "entrar en la
universidad es salir del mundo
" (...)"*



* "El personismo: la primera revolución cultural del siglo XXI", de Vicente Verdú, Barcelona, 2005.

Porque, amigos de Crónica, es sinónimo cuando significa lo mismo. Que hablar bien no cuesta un carajo, vamos.

viernes 6 de junio de 2008

Cinthia

La promotora con la que estuve conversando se llamaba Cinthia. Grave error de mi parte no preguntarle cómo se escribía Cinthya/Cintia/Cinthia; es que odio a la gente que pregunta esas cosas.
Cinthia tiene, más o menos mi edad. Mide apenas media cabeza menos que yo, tiene la cintura bastante más marcada y, para su cuerpo en talle S, cola y tetas bastante generosas. Tetas, sino más grandes, más paradas que las mías. Tetas que se peleaban por escaparse del cuarto botón de la camisa blanca. Pantalón negro, ajustado, saquito negro. Tacos altísimos, imposibles, un día negros, otro día blancos.

He visto a señores grandes y a pendejos haciéndose los cancheros mirarla irse y comentar sin disimulo. Ella no acusa recibo, es posible que no haya notado a alguno más, es posible que la situación en algún punto la halague, le dé valor. Ellos me provocan un poco de verguenza.

Cinthia este miércoles y jueves trabajó como promotora en el stand de una revista, durante dos eventos que se dieron lugar en -como dirían los de La Pavada- conocido hotel de la zona de Retiro. Tenía que quedarse ahi, como hacen las promotoras, aburriéndose, acomodando las revistas, sonriendo de a ratos y, cuando la gente preguntara si podía llevarse algún ejemplar, decir que sí y solicitarles su tarjeta personal para que los contacten desde la revista. Bastante típico funcionamiento de stand.
En los ratos libres, me entretuve conversando con ella.

Cinthia sacó conclusiones apresuradas sobre mí, antes de cruzar dos palabras -me gustaría suponer-. Es por eso que sus preguntas empezaban con una negación. "¿Vos no vas a bailar, no?" o "¿Vos no tenés novio?"
Otro día me hubiera molestado en inventar cosas, o en molestarme, pero estaba cansada y tenía ganas de escuchar.
Así supe, por ejemplo, que Cinthia trabajó dos meses en un call center. No le renovaron el contrato a prueba y no le preocupó demasiado. Al día siguiente me enteraré que terminó en muy malos términos con alguien que yo conozco, porque dijeron de ella que como le gustaban las fiestas electrónicas, iba drogada a trabajar. Al menos, esa es su versión. Y la única que conozco.

Ahora, Cinthia es modelo y la llaman para hacer promociones de este estilo. Ante mi primer intento de adivinar, me confirma que es modelo de catálogos de lencería. Por quedarse en el stand de 9 a 18 hs durante dos días habrá cobrado $250.- Que así sea, se los ganó.

Para trabajar en este evento, la contrataron por MSN. No conocía a su empleador hasta llegar a la puerta de la calle Alem. Entonces pienso: o es muy lanzada, o es muy inconsciente.

Cinthia dice conocer a varias chicas que andan con viejos con plata, pero que para eso hay que tener estómago y por eso, ella no se anima.

Cinthia habla como una nena. Cuando se ríe, no se ríe: dice ja ja. Así, como en un SMS. Ja Ja. Es muy raro. Estoy de espaldas, escucho esas letras y sé de dónde vienen sin conocerla desde hace más de un par de horas.

Cinthia tiene el pelo largo. Lacio, el primer día. Un poco menos, el segundo. Un piercing encima del labio, en lo que antes de resignificarse como parte cool del cuerpo le hubiéramos dicho bigote.
Corre los pocos metros que la separan de su teléfono celular cuando lo escucha sonar. Corre, literalmente, enterrando los taquitos en la alfombra. Era un peluquero que la asistió en una sesión de fotos, en la que ella se hizo la simpática mientras él -guarda- le pasaba aceite por el cuerpo. Después de charlar, el tipo le ofrece el alisado químico del pelo. Ella dice que no tiene los $300 que cuesta. Él le responde que se lo hará sin cargo y recién llamaba para confirmarle el horario. Tiene que ir a la peluquería el viernes, cuando cierra. Lo cuenta con tanta inocencia que me deja muda.

Cinthia cuenta que ve esporádicamente a un contador de 29 años que vive en La Plata y viene a veces a trabajar a Capital Federal. Cuenta que se está encariñandocon él, a su pesar. El primer día de evento, la pasó a buscar a la salida y estuvieron la noche juntos. Aunque ella vive en Las Cañitas, me da a entender que fueron a un hotel. Al segundo día, va vestida con la misma ropa.

Evadiendo todos los estereotipos que yo misma me había formado de ella, Cinthia no daba gato. No daba promotrola, por más que se esforzaba.
Daba nena. Daba perdida. Daba ingenua. Desde este rinconcito de desconfiado de la vida, le deseo suerte. En lo que sea.

¿Qué carajo pasa en mi vida?

Después de varios días de ausencia virtual - potenciada por jornadas interminables y por el hecho de que quemé los fusibles de mi estabilizador, en circunstancias probablemente motivadas por lo anterior -, volví. Y con una cuestión.
Tengo (tenía que, en realidad, para el lunes pasado) escribir una pequeña historia, para Taller II, donde haya comienzo, conflicto y desenlace y que pueda servir para desarrollarla en un minuto, sin diálogos. Un par de líneas. De lo que sea. Robado de algún lado.

Y no puedo pensar en nada de nada. Cero.

Lo más grave de la situación es que se me ocurren "cosas"... lo que no encuentro es un conflicto. Al punto que esta tarde iba caminando rumbo al colectivo, repitiendo en voz baja "conflicto, conflicto..."

¿Qué carajo pasa en mi vida? ¿Cómo, de todas las cosas, justamente no puedo pensar en ninguna situación que necesite resolverse?