sábado 26 de julio de 2008

Sir John Tenniel

Dibujante y caricaturista satírico inglés, que pasó a la historia por las ilustraciones de uno de mis libros preferidos, "Alicia en el país de las maravillas".
Acá están todas las imágenes: http://www.guiascostarica.com/alicia/img_tenniel.htm, increíbles.
¡Ahora quiero las de los otros libros, las de la revista!



La Ciencia de Dormir

Tres horas. Eso es lo que estoy durmiendo, en promedio, en días de semana. O en mi cama. O de noche. No sé.
Lo único que sé es que me levanto seis y media / siete menos cuarto, pero haga siesta o no, son las dos / tres de la mañana y sigo alerta. Ya probé todas las opciones: todo apagado, a media luz, tele con timer, radio prendida, radio apagada, tele apagada, tecito, leche tibia, etc. Y, al final, termino obligándome a cerrar los ojos pensando en las horas que me faltan para tener que despertarme.
Ya ni me duermo en el colectivo de vuelta -que era una fija, toda abrigada y del lado del sol-. Algunos sábados los paso de largo entre las sábanas, pero ni tanto. Estoy muy cansada. Y me preocupa eso de que te altera el metabolismo, y que si dormís poco, tendés a engordar.
Debo tener un poltergeist en mi dormitorio (arriesgo, íntimamente relacionada a mis ganas de dar vuelta todo, limpiar todo, etc.), porque hoy me acosté en la cama de mami a hacer la siesta a las cuatro de la tarde y me desperté, vívido sueño mediante, once y media, con un absoluto sentido de la irresponsabilidad.
Toda la situación me está alertando un poquito. ¿Qué me pasa? ¿Estaré poniéndole presión de responsabilidad a mi cama?
*****
Además, como hoy tampoco estoy durmiendo, encontré estas cositas interesantes...

Las ocho preguntas más frecuentes acerca del sueño


Dormir (artículo de Alan Pauls)
"(...) Napoleón dormía poquísimo. Se acostaba entre las 10 y las 12, dormía hasta las 2, trabajaba hasta las 5 y volvía a dormir hasta las 7. Otro tanto hacían Edison y Churchill, que se saciaban con tandas de 4 horas, y Salvador Dalí, que sólo suscribía esa dieta si la personalizaba: se instalaba en un sillón, dejaba en el piso un plato de metal y se abandonaba al sueño con una cucharita entre los dedos; dormido, los dedos se le relajaban, la cuchara caía golpeando contra el plato y el pintor, alertado por el modesto estrépito, despertaba y reanudaba el reloj reblandecido que había dejado inconcluso. (...)"



La Privación Crónica de Sueño Causa Problemas a Largo Plazo
"(...) La pérdida parcial crónica de sueño, de dos a tres horas por noche, demostró tener efectos perjudiciales sobre el cuerpo, llevando a un descenso de eficacia cognitiva, así como de las funciones cardiovasculares, inmunológicas y endocrinas. Para los afectados, esto puede no resultar aparente a simple vista. De hecho, es común que estas personas que duermen poco crean que han logrado "acostumbrarse" bien a ello y que no tengan sensación de somnolencia aún cuando su eficiencia en las tareas disminuye tal como se ha demostrado en tests.(...)"



El sueño del pez cebra
"(...) La necesidad de la hipocretina en las estructuras que favorecen el despertar puede haber evolucionado más tarde", especulan. "Nuestro estudio ilustra cómo ha evolucionado a lo largo de la cadena de vertebrados el sistema regulador del sueño. El pez cebra, un poderoso modelo genético que tiene la ventaja de la transparencia para estudiar redes neuronales in vivo, puede emplearse para estudiar el sueño (...)"

Dos Profesionales

1 ) Es muy triste decirlo en voz alta, pero que pasen Los Profesionales y BenditaTV de madrugada es demasiado tentador y sólo empeora mi semi-insomnio.

2) Me vuelve loca un lavadero de autos que queda sobre Hipólito Yrigoyen, por la zona de Avellaneda, que se llama "Los Profesionales" y un poco más abajo, en letra más chiquita, aclara: "...del lavado de autos".
En cualquier momento consigo una foto.


viernes 25 de julio de 2008

Pensé que se trataba de...

En mi proyecto de hacer alguna cosa nueva cada semana, hoy estuve casi todo el día con lentes de contacto.
Una vez que hubo pasado el primer momento, donde parece que te están frotando las córneas con arena, el momento de pavor cuando se me salió una en el colectivo (y me la volví a poner ahí mismo... I rule!) y la sensación de estar lloriqueando todo el día, no estuvo tan mal.
Para instrumento de tortura, tiene sus beneficios: ví los precios de las cosas en las vidrieras, las patentes de los autos, las caras de la gente espantosa alrededor mío, los bordes de las cosas, el cartel con las estaciones del subte... ¡jamás me hubiera imaginado que había tantos cables cruzando el cielo de Buenos Aires!

Lado A/ Lado B

Esta es la buena noticia de mi día....




Bueno, aprobé Datos.
Por un momento pensé si no habrían sido generosos con la nota, y después me acordé a cuántos teóricos tan insoportables seguí asistiendo mucho después de que hubiera quedado claro que no eran obligatorios -porque ya tenía organizado cursar un teórico de otra materia, ese sí obligatorio, en las dos horas posteriores; me acordé que fui a casi todas las clases con todo leído, que hacía las partes de los prácticos y que me aburría cuando tenían que volver a explicarle las cosas a alguno que ni había comprado los apuntes, y ya lo sentí bien ganado.
Nada de falsa modestia. Ya está ahí, firmado en mi libreta y probablemente sea la última nota que aparezca en la provisoria: tengo que ponerme las pilas y sacarme una foto carnet decente para la posteridad, que averguence lo menos posible, e ir a retirar la definitiva, la cual -lástima- empieza de cero.

Pero... si girás mi día al revés, como los discos, esto es lo que encontrás...


Llegué para dar el exámen ocho menos veinte y ya era la 21º anotada en la lista. Esa misma lista daba vuelta las cuarenta personas cuando a las nueve y pico cayeron dos (sí, dos) profesores para empezar a dedicarle, tranqui, media horita a cada alumno. No está de más aclarar que, durante los teóricos de esta misma materia, eran dos profesores dando la clase y por lo menos tres o cuatro ayudantes de oyentes.
Hoy, recién fueron cuatro tomando a las once y media de la mañana y, Dios, no quisiera ser el que haya llegado a las nueve y media para anotarse.
Finalmente, para no pedirme el día en el trabajo* iba a ir a rendir y, al salir de ahí a la oficina, recuperando las horas que llegara más tarde. Propuse eso suponiendo, claro, que sería una hora, una hora y media a lo sumo. Doce y media caí -por suerte, quien está a cargo de controlarme estas cuestiones o es muy buena onda o me va a cagar muy pronto, porque ni me pidió certificado, ni me hizo problema, las horas las puedo recuperar cuando quiera, etc. -. Por suerte: lo último que me faltaba después de haber estado sentada en el piso de la facultad un par de horitas y de rendir un exámen oral era que me empezaran a hinchar las pelotas con esas cosas.
Igual, como soy una persona born and raised en la culpa cristiana, me sentía en falta y estuve todo el día como si me hubieran hecho un favor (que es una sensación que detesto).
A las cinco de la tarde, promediando la hora de pie en el colectivo, tenía tanto hambre, tal dolor de cabeza y estaba tan cansada que quería que el 45 chocara violentamente, girara sobre sí mismo convertido en una bola de fuego y nos calcinara a todos sus pasajeros en una orgía de llamas con olor a carne quemada. Pero no.

Llegué a casa, comí, Tetralgin y a la cama. Mañana iré al gimnasio.





* (no es que me importe el trabajo, en absoluto, sí me molesta perder el presentismo por algo así; todo porque soy una perra altanera que íntimamente considera que la tendrían que felicitar y motivar todo el tiempo porque va a estudiar a la universidad pública y que para eso se banca un trabajo que no la satisface, no le gusta, y que no la lleva más lejos que a cursar... y me olvido que ninguno de mis superiores en el trabajo y el noventa por ciento de mis compañeros podría jamás valorarlo porque llegaron a donde están justamente por lo contrario... pero que eso no se diga)

jueves 24 de julio de 2008

Mañana a las nueve de la mañana rindo el final obligatorio de Datos. No me presenté el jueves pasado porque no había leído nada pero, una semana después y con todo resumido, jamás me senté media hora a releerlo y ahora me está empezando a crear inseguridad.
Hasta ahora tenía bronca con el mundo porque con dos dieces tenía que ir a dar final, porque tenía que ir más temprano que las nueve para rendir casi primera, para de ahí irme volando al trabajo, a recuperar las horas que llegue más tarde (todo para no pedirme el día de estudio y perder el presentismo). Y el sentimiento fue lo suficientemente fuerte como para no preparar ningún tema para rendir, hasta ahora.
Ahora la bronca es más que nada conmigo misma, por dejada.

Mi próximo proyecto se llama Cacto.

Hace un par de días, encontré un cactus tirado en la calle a un par de metros de casa. Era como si hubieran vaciado una maceta y tirado el contenido, todavía con forma de maceta. La tierra estaba un poco seca, pero la planta parecía viva. Así que fui a casa y volví para envolverlo con unas hojas de diario y una bolsa de Coto y llevármelo.
Mi bondad no llegó al punto de subirlo hasta mi dormitorio y abrir la ventana del balcón en pleno invierno, por lo que quedó al costado de la puerta de entrada de casa, esperando un momento de voluntad para trasplantarlo o hacer algo con él.
Prometí que si para el fin de semana (pasado) no me había hecho cargo, lo tiraba yo misma a la basura, pero alguien se me adelantó y ahora siento una especie de llamado kármico que me obliga a buscar uno, que encima voy a tener que pagar. Por lo menos, voy a aprovechar a aprender cómo funcionan esas plantas, que lo único que sé de ellas es que son como los camellos, pero en vegetal.

Y, claro, no tengo ni puta idea de cómo se cuida; con la racha que tengo, se me muere un cactus.


El 45 no había llegado a Constitución y ya me empezaba a sentir mal. Mal como nerviosa, como que el colectivo no me iba a dejar bajar, mal como angustiada, peor por no saber por qué. Ya no había querido ir a mirar ropa, a comprarme libros ni ropa, a comer algo rico.
Un par de cuadras después, ya se empezaron a caer las lágrimas y no me pude contener más. No las podía parar. Me secaba con el carilina, trataba de cerrar los ojos para que se notara menos pero el agua presionaba contra los párpados.
No me tomé el otro colectivo, me bajé por Carlos Gardel y caminé las cuadras que me separaban de casa con el viento congelándome la cara, como para tomar un poco de aire.
Entré a casa, dejé los lentes y el cuaderno en la mesa de la cocina -que era EL quilombo hecho sitio-, con la idea de dejar la campera en la habitación y bajar a hacerme la comida.
Pero no tuve ni fuerza para volver a bajar y menos para seguir llorando: me hice un ovillo entre las sábanas deshechas; estuve mirando la cortina entreabierta no sé cuánto tiempo hasta que me quedé dormida, totalmente vestida, con C5N de fondo. Y me desperté cuatro horas más tarde, igual de triste.

Quisiera tener algo más lindo que contar, pero no: esto también/principalmente soy yo.

miércoles 23 de julio de 2008

“Inseguridad ontológica"*


* Es el nombre que usa la psiconalista Margaret Mahler para "(...) describir el temor de lo que pueda ocurrir incluso sin amenaza alguna de desastre. A esta clase de ansiedad se la llama también flotante, para indicar que alguien sigue preocupado aun cuando no tenga nada que temer en una situación específica (…)"

martes 22 de julio de 2008


Hoy descubrí la fórmula para las cosas bien hechas:

50% decisión + 50% planificación

lunes 21 de julio de 2008

Exposición de Fotoperiodismo


El viernes pasado fui a la muestra anual de Fotoperiodismo que organiza la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina. Ya había ido el año pasado y también visité la de la World Press y me encantan. Es una exposición que reúne las fotos periodísticas más destacadas del 2007.
Está buenísima no solamente por los trabajos que uno tiene la posibilidad de ver, de un tirón, sino también porque al ser anual recupera los momentos destacados de una memoria reciente, que como si fuera poco al ser imágenes de eventos de actualidad, parece que pasaran más rápido todavía. Por ejemplo, casi no me acordaba del terremoto en Perú del año pasado, del incendio en la villa El Cartón y en los penales de Santiago del Estero, o de la despedida de Julio Bocca; no tenía idea de que se hubiera inaugurado un Parque de la Memoria -cerca del que, para colmo, estuve hace muy poco-, etc (¡de que se votó hace tan poco!).
Ésas, de los hechos que, como diría Verón, trascienden y llegan a ser acontecimientos. Alrededor de todas ellas hay también reportajes fotográficos de realidades -por decirle de alguna forma- que no tienen difusión en los medios masivos y que por cuestiones geográficas, culturales, o lo que sea, no hubiera conocido (toda la vida cotidiana en las zonas rurales hoy, por ejemplo).
"La" foto de la cucarda era un primer plano de los médicos atendiendo a Fuentealba, ya demasiado tarde, con mucha sangre en el piso. No me acordé de haberla visto así, tan cruda, en ningún lado; aunque puede que no me acuerde.
Pero mis favoritas fueron las siguientes: la de Cristina Kirchner con cara de sorprendida votando(se); la de la misma, ya presidenta, con look de mini blanca en un evento de los militares, con todos los demás mirando para otro lado (hace, parece, mil años); una de Telerman en una habitación verde flúo; Mauricio Macri empujando la silla de ruedas de Gabriela Michetti y ella con una cara de terror increíble; imágenes preciosas de la niebla sobre la ciudad; otra de Macri, mirando al frente en un corte de A dos Voces -que debería exigir que la pongan en su cédula-. Me debo estar olvidando de otras.
Aún para mi sorpresa, las fotos de la campaña para presidente de Elisa Carrió me generaron la misma sensación de "qué mal que no ganó" que sentí en octubre. Y la de Macri "con la nena pobre", la veo una y otra vez y no la puedo creer. Cómo la gente cae por algo tan básico.
Me fui pensando en cuánto talento hay condensado en esas instantáneas que están tan cerca del azar, en el tema de los epígrafes que dice Juan Sasturain en la "presentación" de la muestra y por qué no, cuáles imágenes formarían parte de la expo de 2008.

Pero lo más interesante de todo fue el fotógrafo que se la pasó sacando fotos de la exposición durante todo el tiempo que estuve ahí (shhh... por las dudas de que quedara incluida en alguna, sí me peiné un poco... ).

Además, conocí el Palais de Glace (oohh ... uhhh) -que tiene una cúpula increíble y baños como los de una pizzería-. Como me volví caminando, me senté a mandar sms en una tal plaza Alvear, justo enfrente (una belleza en subida, cubierta por árboles de raíces enormes y con algo de gente tomando sombra) y la avenida que le da nombre, la de las marcas de precios prohibitivos con vidrieras muy poco interesantes.
Lo más destacado de mi mini mini city tour es que no me perdí ni necesité ir "en reversa" en ningún momento: ¡todo un acontecimiento!

Me propuse empezar a hacer cosas nuevas. No sé si una vez por semana, pero con más regularidad, intentar algo que no haya hecho nunca o que no haga muy a menudo.

Así que, para empezar mi resolution con el pie derecho, el mismo viernes pasado fui a una exposición de fotos, preparé un bizcochuelo y me dí un baño de inmersión.


Después, hice más o menos lo mismo de siempre: me acosté en la cama sin poder cerrar los ojos hasta las tres de la madrugada - a pesar de que había empezado el día siete menos cuarto - y me fui quedando dormida mientras me secaba las lágrimas.

miércoles 16 de julio de 2008

Cosas que tengo ganas de hacer (en breve)


* Muestra de FotoPeriodismo
Martes a Domingo, 14 a 20 hs. Hasta el 27 de julio.
Palais de Glace - Posadas 1725 - Gratis


* Picasso en Buenos Aires
Lunes a Viernes, 14 a 20 hs. Sábados y Domingos, 11 a 20 hs. Hasta el 27 de julio.
Casa de la Cultura - Av. de Mayo, 575 - Gratis


* La Era de Rodin
Martes a domingos 14 a 19 hs. Hasta el 14 de septiembre.
Museo Nacional de Arte Decorativo - Av. Del Libertador 1902 - $2.- Martes entrada libre.


* Fontanarrosa 100% Negro
Lunes a Sábado, de 12 a 20 hs. Hasta el 2 de agosto.
Fundación OSDE - Suipacha 658, 1er. piso. Gratis.

¡Arte Arte Arte!

Paranoia - control


Estoy redondeando un día de auto-compasión mientras miro La Liga.
La verdad es que no cambio de canal porque me da terror que me hubieran podido filmar por la calle y me pongan para ilustrar a las feas.

Quiero Dinero


"(...) En un pasaje de Marx ( Manuscritos económicos y filosóficos de 1844 ) se recuerda que la posesión de dinero puede suplir la fealdad:

"El dinero, en la medida en que posee la propiedad de comprarlo todo, de apropiarse de todos los objetos, es el objeto por excelencia Mi fuerza es tan grande como lo sea la fuerza del dinero Lo que soy y lo que puedo no está determinado en modo alguno por mi individualidad. Soy feo, pero puedo comprarme la mujer más bella. Por tanto, no soy feo, porque el efecto de la fealdad, su fuerza ahuyentadora, queda anulado por el dinero. Según mi individualidad, soy tullido, pero el dinero me procura veinticuatro piernas: luego, no soy tullido
¿Acaso no transforma mi dinero todas mis carencias en su contrario?" (...)"

¿Cuándo nos vamos a dar cuenta...


... que tuvimos a una de las mejores actrices de varias generaciones, seguramente a la más versátil, todo este tiempo adelante de nuestros ojos?
(Y siguen perdiendo tiempo con tantas pibitas tontas...!)

(sólo puse las que sí conozco)

Spider-Man 3 (2007) .... Mary Jane Watson
Spider-Man 2 (2004) (VG) (voice) .... Mary Jane Watson
Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004) .... Mary
Mona Lisa Smile (2003) .... Betty Warren
Spider-Man (2002) .... Mary Jane Watson
Crazy/Beautiful (2001) .... Nicole Oakley
Get Over It (2001) .... Kelly Woods ... aka Get Over It! (USA: promotional title)
Deeply (2000) .... Silly ... aka Deeply (Germany) ... aka Sur fond d'océan (Canada: French title)
Bring It On (2000) .... Torrance Shipman
Dick (1999) .... Betsy Jobs ... aka Dick, les coulisses de la présidence (France)
The Virgin Suicides (1999) .... Lux Lisbon ... aka Sofia Coppola's the Virgin Suicides (USA: complete title)
Fifteen and Pregnant (1998) (TV) .... Tina Spangler * (¡no puedo creer que me acuerde de esto!)
Wag the Dog (1997) .... Tracy Lime
Anastasia (1997) (voice) .... Young Anastasia
"ER" .... Charlie Chiemingo (6 episodes, 1996-1997)
Jumanji (1995) .... Judy Shepherd
Little Women (1994) .... Younger Amy March
Interview with the Vampire: The Vampire Chronicles (1994) .... Claudia
The Land of the Lost Children (1993) TV episode .... Kitten Margolis -
The Bonfire of the Vanities (1990) .... Campbell McCoy
New York Stories (1989) (uncredited) .... Lisa's Daughter
Fuente: www.imdb.com (y la vida!)




martes 15 de julio de 2008

I´m not there


Lo más parecido a un film-poema que puede hacer Hollywood hoy se llama "I´m not there" y su responsable se llama Todd Haynes (si entendemos, claro, que todavía existe Hollywood y que TH está en él). Con su firma se me vienen a la cabeza dos películas: Far From Heaven -un drama tibio, sobre el racismo en la clase media urbana norteamericana en los años ´50, que mucho no me dejó- y Velvet Goldmine -otro drama, este melancólico y poderoso a la vez, sobre el glam rock de los ´70. En este último, además, rebalsaban las actuaciones de Ewan McGregor y Jonathan Rhys Meyers (también estaba Christian Bale, pero la verdad es que este dato me lo sopló imdb porque en ese entonces no lo conocía), que interpretaban una especie de alter egos de lo que David Bowie e Iggy Pop fueron en esa década. Que uno sabía que estaban inspirados en ellos pero le debían poco y nada más que esa inspiración a las figuras de carne y hueso.

Cumpliéndose diez años de aquella ¿seudo bio? ¿homenaje? ¿bio ficción?, Todd Haynes saca a lucir su lado más lúcido e individual retomando algunas de las líneas que eran lo mejor de aquella película en "I´m not there": el rock, la vida de los rockstars, la incomprensión, y destaca su modo de abordarlo, más cerca de la sugestión cultural por las figuras que creemos estar viendo en escena que por sus verdaderos inspiradores; también trae de aquel film a Bale y a Julianne Moore.

Sobre todo, el enorme acierto es alejarse de lo que podría haber sido un trabajo biográfico lineal (un Ray, un Johnny & June, por nombrar dos muy buenas películas, pero de estilo completamente contrastante a ésta; que, para colmo, hubiera sido sobre un personaje público, histórico, vivo y en un pico profesional) para animarse a dotar a la película de su propia esencia.

Porque si hay algo que "I´m not there" no es, es la biopic de una estrella de rock. Hay algo de eso, en los fragmentos en los que Cate Blanchett interpreta a un rockstar de los años 60, en la cúspide de su carrera, depresivo, cínico e incomprendido (y cuya performance me deja con la misma incertidumbre que me había provocado Jamie Fox en Ray). Su historia comparte cartel con los de un actor en crisis con su familia (Heath Ledger), un ex artista convertido en evangelizador (Bale), la entrevistada en un rockumental sobre el anterior (Moore), como también un hombre misterioso escondiéndose en un pueblito perdido tipo far west (Richard Gere, menos Richard Gere que nunca, y lo digo como un halago) y hasta un relato casi burtoniano de un talentoso niño músico, que va recorriendo los Estados Unidos de polizonte en los trenes rodeado de vagabundos (entre las muchas ficciones que nos relegó la tradición fílmica norteamericana está la de que es posible que un niño se suba solo a un tren lleno de vagabundos y sobreviva en el viaje, no importa lo facho de mi comentario; éso y la palabra "polizonte").

El espíritu de las "muchas vidas y las canciones de Bob Dylan" -como adelantan / advierten sus títulos- sobrevuela el film, pero como dice su título, no está allí.
Las uniones se hacen a través de algunas canciones más o menos populares de Dylan, pero la sofisticación de la película está en ese carácter de film poema en el cual es su espectador quien tiene una misión activa ante el texto y arma/desarma/rearma las relaciones entre las distintas historias, entre las historias de la ficción de adentro y afuera de la pantalla grande sobre la vida de Bob Dylan y hasta las que se podrían imaginar entre la vida "real" y lo que se termina cuando se encienden las luces.

La musa del trovador recorrerá las líneas por donde uno sepa o quiera hacerla circular-admito que todavía no me llegó mi "época Dylan", como a otros les llega su momento en la vida de aprender sobre vinos o escuchar a los Ramones, pero que al menos fomentó mi curiosidad en su persona-.



"El arte de la vida consiste en hacer de la vida una obra de arte."

(Voltaire)

Definiciones de Alan Pauls


- ¿Tenés alguna costumbre sibarita? ¿Qué te parece la cuestión gourmet?
- Alan Pauls: Me gusta comer bien. Me gusta comer cosas desconocidas. Me gustan el mezcal, el risotto, el jamón crudo, el pan negro. Si la tostada se enfría antes de untarla con manteca, la devuelvo y pido que me traigan otra. Me dan risa las ínfulas con las que la gente sostiene desde hace un tiempo la copa de vino. Todas las mozas de restorán me parecen sexies, pero odio a las te miran con cara de otro porque "ne realidad" estudian Historia del Arte.
Con el juicio que le gané a (Miguel) Brascó por echarme de la revista gourmet pionera Cuisine & Vins, donde me desempeñaba como redactor, me compré el VWGol Power cuatro puertas a bordo del cual voy a veces a comer a los restoranes donde la gente que sigue a Brascó al pie de la letra alza con ínfulas sus copas de vino y se jacta de ignorar a las mozas sexies que no estudian historia del arte.

(...)
- Has hablado de agotar todo con una misma mujer, de la inutilidad de los romances de verano. ¿Sos de los que pueden decir "pongo todo en una relación?
- AP: No juzgo nada: digo, simplemente que no va conmigo esa actitud administrativa que consiste en "aprovechar" el ocio del verano para ensartar dos o tres maripositas, y agregarlas a la colección. No tengo la curiosidad, ni la cintura, ni la versatilidad, ni las papilas gustativas, ni la voracidad desencantada que exige el donjuanismo. Como sucede con los buenos secuestradores, en mi colección siempre hay un ejemplar por vez. Un plomo total o un degenerado, según como se vea.

- ¿Aspirás al sosiego en una relación o te gusta que haya cierta tensión?
- AP: Necesito que haya tensión. El amor fofo es la peor pesadilla.

(...)

- Luis Buñuel decía que agradecía haber llegado a ser viejo porque el sexo había dejado de obsesionarlo. ¿Qué lugar ocupa ahora para vos?
- AP: El sexo es ahora lo que siempre fue: una cosa muy extraña, llena de equívocos y supersticiones, que se vende como natural y en rigor es 100% cultura.


Alan Pauls, entrevistado por Nancy Giampaolo en la edición #29 de Playboy Argentina.
(¡Cómo se puede seducir con tres palabras!)
********
Update:
Encontré este maravilloso artículo, publicado en Página/12, y no lo quería perder: "Ardor por Horas".
"(...) La vida cotidiana –dicen– dispersa el deseo; la pieza de hotel lo concentra. A fuerza de estrés, alienación y vértigo, el día a día erosiona el placer; el hotel, como si fuera un laboratorio, lo aísla y lo purifica, devolviéndole las propiedades que lo hicieron famoso: su perseverancia y su ceguera, su capricho y su irreductibilidad. De todas las proposiciones lúbricas con las que nos tienta –espejos, videos porno, consoladores, hidromasaje, ese potro curvo, forrado en cuerina, que invariablemente nos contempla con soberbia–, hay una sola que es verdaderamente eficaz: el encierro. Porque el encierro es el mejor afrodisíaco; nos corta del mundo –de ese magma indolente o aciago que es el mundo–, reagrupa nuestras fuerzas, hasta entonces atomizadas, y las somete al imperio de un solo afán: gozar. Nos encerramos en un cuarto de hotel y –no importa con quién nos hayamos encerrado– somos automáticamente clandestinos; y ya se sabe que si hay una droga a la que el deseo es sensible, ésa es la ilegalidad. Y después están la iluminación artificial, las plantas de plástico, las falsas cascadas, los aromatizadores, las ventanas de paño fijo, la higiene de la rotación permanente, la falta de huellas; es decir: todas las claves, a menudo despreciadas en nombre del “buen gusto”, la “calidez”, la “humanidad” o incluso la “naturaleza” (como si hubiera algo más contra natura que el placer), que hacen del hotel el espacio extraterritorial por excelencia: un lugar de puras posibilidades, donde las leyes del mundo se suspenden y son reemplazadas por otras, desenfrenadas o cándidas, perversas o convencionales, que rigen la única dimensión en la que no hay otro rey que el deseo: la ficción. (...)"

lunes 14 de julio de 2008

Semiótica Pura

- Estuve en la página ésa... ¿cómo es... "mercado fácil"?
- ¡Mercado LIBRE!
- Ja ja ja ... sí, sí... siempre me confundo ... mercadolibre
- Ja, ése es tu problema: LIBRE no es lo mismo que FÁCIL.


(¿Cómo NO estudiar comunicación después de esto?)

sábado 12 de julio de 2008

Dime de qué presumes y te diré de lo que careces

De Ginger, la confianza y enamorarse


Si, como dice Maitena, las mujeres se enamoran del Che Guevara y después le piden que se afeite, en Casino queda claro que lo mismo funciona en ambos sentidos.

Cuando Sam Rothstein la conoce a Ginger, ella es una minita que hace de "acompañante" en los casinos y, la primera vez que la ve, está revoleando las fichas del tipo que la llevó, en un ataque de furia. Una loca de mierda. Divertida, linda, pero una loca de mierda. Después le gusta, o se enamora, o las dos cosas y piensa que la puede cambiar, convertirla en una mujer de su casa, en la señora que todo mafioso que se digne merece a su lado. Le da todo lo que tiene, pero a ella no le alcanza. Y, cuando las cosas comienzan a ir mal (y van mal, porque se cree más de lo que es) a ella le salta la verdadera forma de ser: una gold digger caprichosa, histérica, desubicada, que entrega a cualquiera -sí, en esa escena antológica con Joe Pesci-.

Es así, Sam, al final, no los podemos cambiar.

Y tampoco ellos a nosotros: porque queremos confiar, y tardamos tanto en hacerlo que cuando pasa, en el fondo algo nos dice que es un gran error, y nos equivocamos igual.

¿Qué tipo de películas te gustan?


- Y... las que muestran a uno que va consiguiendo cosas, que lo obtiene todo... hasta que tiene demasiado... y ahí es cuando todo se va a la mierda.

3:10 To Yuma


¿Cómo se ve un western hecho en 2007?
Leí que hay dos formas de hacer "cosas nuevas" en el cine: una es hacer algo loco-loco, lo que hicieron las vanguardias, algo que nunca se hizo. La otra opción de ruptura es realizar una obra que se ajuste tal cual a un género, que se cierre en esas carcaterísticas. La remake de 3:10 to Yuma hace esto último: es un western de líneas clásicas, cuyo mayor mérito como tal es permanecer dentro de la estructura de un género tan cerrado.
No es que haga "algo nuevo", "algo nunca visto", sino que por el contrario, quienes vean/ hayan visto muchos westerns encontrarán esta película como una más y eso es porque justamente lo que sucede. Con la diferencia que está realizada en 2007, un momento donde el género está a treinta y pico de años de su auge.

La película la dirige James Mangold, que no será un nombre resonante pero es el director de buenas películas: Inocencia Interrumpida, Identidad, Johnny y June, entre otras.Y 3:10 to Yuma es una buena película. Principalmente, porque carece de las pretensiones con las que se lanzan las películas prototipo de Hollywood: no está ahí para batir records de taquilla, ni para venderse como algo "nuevo", ni para lanzar estrellitas por el cañón. Por esto último, el otro pilar fuerte de la película son las actuaciones en general y las de sus protagonistas en particular. No hace falta decir que Christian Bale y Russell Crowe (a pesar de John Nash) son muy buenos intérpretes, pero acá son sus personajes ... y no buscan ser el más copado, ni el más atractivo ni ser íconos de nada; son Dan y Ben Wade.

La película cuenta la historia de Dan, un hombre de familia endeudado que apenas sobrevive en su rancho.
Cuando el famoso delincuente y asesino Ben Wade es aprehendido en su pueblo, Dan se ofrecerá a escoltarlo hasta el tren que lo llevará a la prisión de Yuma, a cambio de 200 dólares.
En el medio está William, el hijo mayor de Dan eclipsado por la figura del delincuente, y que mira con algo de compasión a su propio padre. Recuerda acá en algo a esa fantástica película que dirigió Robert DeNiro hace algunos años: A Bronx Tale, que se enfocaba en un asunto similar y que merece un post aparte.
3:10 to Yuma es una película que, si bien sus intenciones son claras, su tratamiento estético y sus actuaciones son impecables, es despareja en cuanto a su desarrollo. Tarda treinta y pico de minutos hasta llegar al conflicto, mientras divaga en detalles y los protagonistas son más bien esquemáticos (el granjero pobre pero honrado que se sacrifica y no le crece ni el pasto y el delincuente vivo, que va matando gente, robando y poniéndola por ahí). Así que la primera parte del film es un acto de fe: sentarse y confiar en que se va a poner buena.
En la última media hora, la película devuelve con creces esta espera: es ahí cuando están los encuentros cara a cara más interesantes entre Ben y Dan (por lejos, lo mejor de la película acontece en la habitación del hotel y enfrente del tren), una resolución inteligente que cierra por todos lados y les da cuerpo y alma a sus personajes.
Al final, 3:10 es una película de personajes, y no de acción: los protagonistas se definen por lo que son, más que por lo que hacen. Como todos, tardan un poco en saber quiénes son y mientras dan vueltas, pero en cuanto muestran su esencia, son fieles a sí mismos y a lo que creen, ahí es cuando la experiencia habrá valido la pena.

A Bronx Tale


Hay que ver A Bronx Tale. Hay que verla como idealmente deberíamos ver un filme: en la oscuridad, en silencio, en su idioma original. Pero si no se puede, hay que verla igual: por Space, un domingo al mediodía, en neutro, con el título tan tonto de "Una luz en el infierno" que le pusieron acá, y recortada de comerciales, porque es una película tan buena y con tanto para decir que es capaz de sobreponerse a todo eso.

La historia cuenta la vida de un chico del Bronx, que va creciendo entre dos figuras muy fuertes en su vida. Lorenzo, su padre, es un colectivero, esforzado por mantener a su familia con su trabajo y en alejar a su único hijo de las malas influencias del barrio.
Por otro lado está Sonny, el mafioso del barrio, un personaje que inspira elegancia y respeto en su micro mundo, y que adopta a Calogero como su protegido después de que este no lo denuncia a la policía.
Esto, ambientado en un barrio neoyorkino de inmigrantes, en los años sesenta y atravesado -sin perder de vista el asunto principal- por cuestiones como la segregación racial, la violencia, Nueva York y la italo americanidad (si vale el término).

Se van a encontrar caras -anónimas- famosas (esos que después, en series y en otras películas van a hacer de "tanos mafiosos"); también están Joe Pesci y Chazz Palmintieri, que son razones suficientes para poner detenerse en cualquier zapping. Y al que hace de Calogero (un pibe que se llama Lillo Brancato) no lo ví trabajar más; lástima era lindo tener esa cara en pantalla.

En plena adolescencia a Calogero, por supuesto, le seduce el estilo de vida fácil de Sonny, que se la pasa con sus amigos en el club, boludeando y escuchando música y encima lo quieren todos. Como todos los chicos en algún momento, piensa que su padre se sacrifica al pedo y que sus consejos los da por mediocre o por resentido.
Entonces, el honor, la lealtad, la dignidad, que son comunmente puestos en las películas de mafia en los gángsters, acá los lleva puestos el laburante, el que eligió el camino menos transitado.

Sí, amo esta película y me parece que todo es perfecto en esta historia imperdible, en la que nadie es tan bueno, nadie es tan malo, y donde es válido dudar, arrepentirse, estar seguro de lo que se decide. Las cosas más importantes de la película, la relación entre Calogero y Lorenzo, no necesita explicarse con palabras y saca más de una lágrima sin necesidad de golpes bajos.

Esta es, además, la primera experiencia de mi amado DeNiro como director (que también actúa y que podría haber hecho del mafioso, pero no casualmente, interpreta al padre) quien enmarca la historia en un contexto que conoce - incluso se la dedica a su padre, que había fallecido un año antes- para construir un relato que no envejece, a 15 años de su estreno. A Bronx Tale es una película humana y sincera. De crecimiento. De reconocerse, de aprender quién es uno y quién quiere ser, y cuál es el precio que está dispuesto a pagar para llegar allá.


Extras:
* Trailer en YouTube.com (ya voy a aprender a pegar el video)

*Me acabo de enterar, Wikipedia mediante, que "El personaje de Calogero se basó en la vida de Chazz Palminteri; de hecho su nombre verdadero Calogero Lorenzo Palminteri". Even better.

*Una confesión: Cuando alguien me interesa, siempre hago el door test (yo), esperando que alguien entienda el guiño. Aún no ha sucedido.

viernes 11 de julio de 2008

"Nobody calls me Julie a ho!"

And that´s a warning!

Mirá lo que encontré

Encontré esto: Top Ten Names of Towns that Make You Want to Have Sex (Top 10: Nombres de ciudades que te dan ganas de tener sexo)
-Horneytown, North Carolina
-Intercourse, Pennsylvania
-Climax, Georgia
-Cooter, Missouri
-Dildo, Newfoundland
-Condom, France
-Weiner, Arkansas
-Twatt, England
-Cumming, Georgia
-Fucking, Austria

Krusty: OK, memorize these funny place names: Walla Walla. Keokuk. Cucamonga. Seattle --
Homer: [laughs] Stop it, you're killing me! [laughs more] Seattle.



Y me dio a pensar... porque (si bien "Dildo" es casi insuperable) en Argentina hay buenas opciones ...

Top 5 Ciudades Hot de Argentina...
-Salina del Pito (Chubut)
-Monte (Buenos Aires)
-Llanos de la mojadita (San Juan)
-Cerro Punta Gruesa (Sta Cruz)
-Tres Bocas (Corrientes)

... y algunas otras más des- erotizantes...

-Los Cardos
-Pocitos
-Cerro Mojón (Chubut)
-La Pelada (Santa Fé)
-Concepción

Las Ciudades Más Literales de la Argentina:
-Venado Tuerto
-Ciervo Petiso
-Cerro China Muerta
-El Pajarito
-La Puerta

Y, finalmente, las ciudades que quisiera que figurasen en mi documento como lugar de nacimiento:
-El Soberbio (Misiones)
-Tacañitas (Santiago del Estero)
-Cerro Mentira
-Monigotes
-Recreo

viernes 4 de julio de 2008


Desde la primera vez que ví El Silencio de los Inocentes, lo que me puso los pelos de punta no fue que Hannibal comiera la carne de sus víctimas, que el tipo tuviera secuestrada a una persona en un sótano, ver cómo se travestía (era bastante chica cuando la ví, es muy probable que no haya entendido mucho qué estaba haciendo), ni siquiera toda esa escena filmada desde la cámara de noche.
Lo que por algún motivo que no terminaba de comprender por qué me ponía muy nerviosa era aquella escena donde Clarice va a la celda de Hannibal a increparlo y él la descoloca cuando empieza a adivinar cómo debe haber sido la vida de ella antes de unirse al FBI:
"(...) You know what you look like to me, with your good bag and your cheap shoes? You look like a rube. A well scrubbed, hustling rube with a little taste. Good nutrition's given you some length of bone, but you're not more than one generation from poor white trash, are you, Agent Starling? And that accent you've tried so desperately to shed: pure West Virginia. What is your father, dear? Is he a coal miner? Does he stink of the lamp? You know how quickly the boys found you... all those tedious sticky fumblings in the back seats of cars... while you could only dream of getting out... getting anywhere... getting all the way to the FBI. (...)"

Le dice, en pocas palabras, que aunque quiera esconderlo es lo que los americanos llaman white trash. Para coronarlo, le dice algo así como "venís con tus zapatos baratos". Pero le está diciendo mucho más. Le está poniendo en evidencia que puede tratar todo lo que quiera, pero aun así se le notan las hilachas. Que él las nota. Ahí está ella, frente a frente al único tipo que no compra la imagen que da del uniforme para afuera. La imagen que ella quiere dar. Que ve lo que más se ha esforzado por ocultar.
No es muy difícil por qué algo así se conviertió en el elemento más perturbador del film: el canibalismo, las perversiones, un secuestro, eran todas situaciones que yo sentía demasiado lejanas. Tan lejanas, que era lógico que estuvieran del lado de la ficción. Lo otro, en cambio, formaba parte de mi realidad cotidiana.

El tema de los zapatos parece ser un lugar revisitado, porque sin duda dicen mucho, muchísimo, de quien los lleva. Le pasaba a Cirilo Tamayo, humillado a causa de sus zapatos de hule, y lo alertaba la mamá de Forrest (Momma always says there's an awful lot you could tell about a person by their shoes. Where they're going. Where they've been. ). Debería haber tratados sociológicos, comunicacionales, sobre el tipo de calzado que usa la gente y cuánto más dice de su persona.
Lo más grave de Clarice es que llegamos a la conclusión de que es ella quien se evidencia sola: ya sea por la forma de hablar , por lo nerviosa que se pone o, más fácil, por lo que se puso ese día a la mañana en los pies, convencida de que nadie los notaría y que lo que prevalecería era su sentido del deber, de la justicia, su capacidad: lo de adentro.
Lo que sugiere las peores pesadillas de esa escena de la película es que un día, cuando menos lo esperamos, pueda aparecer una persona y leernos a través de ese detalle que nos olvidamos vigilar. Alguien que nos descifre, un ojo del que no podamos huir, que con una mirada ya sabe de qué vamos.
Es sentir la parálisis al darse cuenta que podría haber alguien a quien no le pudiéramos ocultar eso que nos esforzamos por esconderle a todos los demás, eso que nos atormenta, aquello que nos avergüenza, lo que nunca pudimos cambiar. Por mínima que sea la magnitud que tenga este secreto, nos expone. Deja a la vista eso que somos, sin zapatos, apenas un minuto antes de irnos a dormir.