martes 30 de septiembre de 2008

Mañana, TE JURO que le digo


Siempre fui de la idea de que era de mediocres evitar las comparaciones, porque siempre quedabas por debajo de otro.
Recién ahora me doy cuenta que también funciona al revés.

lunes 29 de septiembre de 2008

(Otro) Día Gaudio - Remember Viernes 26-09

"Demasiado descontento consigo mismo es debilidad, mas demasiada satisfacción es necedad."
(De Sable) ¿?





Yo no me caracterizo, lo confieso, por ser una persona tolerante ni sociable. Aun cuando me invaden esas desagradables ganas de que "la gente me quiera", pienso que no tengo que agradarle a todo el mundo y desconfío de ésos que se llevan genial con cualquiera que se les cruce.
No obstante, poniendo un poco de objetividad ante ciertas situaciones, trato de llevar una relación cordial, amena. Obligada a compartir un lugar físico durante un determinado período de tiempo con gente a la que, si me llegara a cruzar por la calle, ni siquiera saludaría, (horario laboral, trabajos prácticos grupales) trato de fingir un mínimo de sociabilidad. Hasta donde puedo, pero a veces funciona.
Pero hay días como hoy, donde como estoy mal conmigo y no tengo nada por lo que estar contenta, en los que no tengo tampoco el mínimo de voluntad que me exige ese trato "normal".
Y hay gente, que merece un comentario aparte, con quien todo esto me resulta más difícil que remar en dulce de leche.
Durante esta mañana, en el trabajo, si dije cinco palabras, es mucho. Robotizada y desganada delante de la pantalla, pero sin quejarme, solamente mal; no quiero ni pensar en la cara que paseé por mi trabajo todo el día.
Me levanté únicamente del asiento para saludar y para irme a tomar un café (adivinó: por supuesto, no había vasitos, fue reemplazado por agua de dispenser), a donde me llevé unos apuntes que no leí pero que al tenerlos adelante expresaban muy bien que no estaba para charlitas intrascendentes con nadie.
Tuve un viernes horrible, que sólo puede anunciar el comienzo de un fin de semana mucho peor.

La palabra que me describe hoy debe ser "huraña". Todo me molesta, como siempre, pero tengo menos paciencia al respecto, menos ganas de "ponerle onda", menos ganas de tomarlo en broma.
Y cuando digo todo, es todo: me molesta la vieja al pedo esa a la que le llora el cuadro de Jesús del todo por 2$, la puta de la policía aeronáutica de la valija, me molesta que nadie me quiera, no tener programa -nunca- para el fin de semana, aunque no podría ir, que no haya ninguna novela buena, me molesta que todo me quede - mínimo- a una hora de distancia, me molesta no tener amiga/os con los que "hacer cosas" (no sé qué "cosas" ni si las haría, pero bueno....), me molesta mentir el lunes inventando lo que no hice y hubiera querido hacer, me molesta un guión que tengo que llevar el lunes a clase y en el que no puedo ni empezar a pensar, me molesta tener que gastar guita, me molesta tener que ir sola -si voy, si me decido a gastar guita- al recital de Calamaro, me molesta siempre terminar haciendo todo sola, o no haciendo nada porque da igual, me molesta que nadie se acuerde de mí, que cada vez menos gente se acuerde de mi cumpleaños, me molesta no tener nadie con quien hablar y que, si lo tuviera, no sabría por donde empezar, me molesta que me deseen un buen "finde", me molesta que comer me engorde y la yerba pedorra marca La Tranquera que compraron en casa, me molesta sentirme vieja - muy vieja, demasiado vieja, obsoleta- a los veintipico de años. Y puedo seguir así por horas, porque mi lista llevó todo el día.
Sobre todo, me molesta estar insatisfecha por todo y no saber específicamente por qué.
Uf.

Y con respecto a mi compañerita de trabajo: si yo me tengo que morir de aburrimiento y de frustración de no poder intercambiar dos frases con vos porque me resulta insoportable, lo justo es que también te cagues sufriendo las cinco horas que tenés que compartir conmigo. No estoy para entretenerte.
Ninguna gana, pero me parece más justo.
Claro está: toda decisión tiene su costo. Al lado mío, testigo de mi capacidad de aburrirme, el chico que ¿me gusta? ¿me gustaba? ¿gusta de mí? ¿gustaba de mí?
Y bueno... cuanto antes se de cuenta que esta onda de mierda también es (gran) parte de mí, mejor. Así, por lo menos, le dejo de gustar pronto.

Un día 100 % Gaudio.

"(...) Hay hombres para quienes la acción es tanto más impracticable cuanto
másfuerte es en ellos el deseo.
La desconfianza en ellos mismos les embaraza,
eltemor a disgustar les espanta; además, los afectos profundos se parecen a
lasmujeres virtuosas, que temen ser descubiertas y pasan por la vida con los
ojos bajos. (...)"

Investigando para mi lectura de Historia de los Medios, encuentro esta cita en donde G. Flaubert describe a su personaje de "La Educación Sentimental" y, la verdad, sí, soy un poco así.


Hay cosas que uno se da cuenta que no tiene recién cuando las necesita. De esas cosas, algunas son más fáciles de resolver que otras.
Me siento en la obligación de confesar que, cada vez lamento más el tiempo perdido, las oportunidades desaprovechadas de practicar cómo era tener amig@s, salir en grupo, pedirle referencias de un chico a una amiga, que me hagan gancho, seducir - dejarme seducir por alguien- sin sospechar que atrás mío viene el balde de sangre de chancho ni para llevármelo inmediatamente a la cama.
Todas cuestiones que debería haber empezado a resolver unos diez años atrás, cuando miraba Chiquititas y le pedía a mi vieja que me mandara a inglés particular.
Porque ahora no sé cómo acercarme a alguien que me gusta - o de saber si me gusta -, y soy más nena ahora de lo que era entonces.

"(...) Usted me desarma con esa pregunta exótica (...)."


La frase que da nombre a este, mi segundo proyecto de blog, fue extraída de la siguiente entrevista al Señor Andrés Calamaro.

Me arrepentí

... porque puedo, ¿o no?

Así que como tampoco quedé conforme con la mudanza, muevo las dos pavadas que había puesto y vuelvo a no hacer nada en un lugar conocido. Y nueva etiqueta: Ficciones.


Total, visssste como es este país... entran por una puerta y salen por la otra.


Y que sea lo que sea.

miércoles 17 de septiembre de 2008


Se cierra

Como venía pensándolo, cierro este blog.

No puedo negar que siento que el momento es ahora, en parte porque me da una tranquilidad extraña haberlo rodeado de unas fechas redondas: empezarlo un primero de año y terminarlo antes de mi cumple, con 222 entradas.
También, es más que probable que continúe este ejercicio desde otra página; porque a veces siento la necesidad de expresar cosas que no por intrascendentes o porque no le importen a nadie más, me las tengo que guardar, porque es una buena oportunidad de despuntar mi tendencia de guardar cosas, porque me hace sentir joven y moderna...
Y porque, a este espacio le debo el ejercicio de escribir un poco más a menudo, de exponer (de cierta forma) opiniones, ideas, pensamientos por la mitad, en proceso, del momento.

Aún así, soy de la idea de que, cuando uno siente que ya no le pertenece un lugar, es hora de moverse. Si las cosas mutan, se transforman, se mueven, y aunque sea en la mínima medida en la que me permito, no puedo ser tan necia de no darme cuenta.

Si al final, todo es fuera tan fácil como cambiar de dirección de blog.



"Mil rutas se apartan del camino elegido, pero hay una que llega a él". (Michel de Montaigne)

miércoles 3 de septiembre de 2008

Sentada en el subte, con esos dos NN parados de frente a mí, sí, por un segundo me sentí en una película porno.

Ya se sabe: si estás caliente...