martes 25 de noviembre de 2008

Fin de cuatrimestre.
Vuelvo pronto, con bastante para contar.

miércoles 12 de noviembre de 2008


Verba volant, scripta manent.*
* Las palabras vuelan, los escritos perduran.

martes 11 de noviembre de 2008


Qué tarde me vengo a enterar que las trompetitas de Hips Don´t Lie son las de Amores como el nuestro (aquí en una linda versión para el clima tropical)...


(Me encanta encontrar estas cosas del tipo de El Payaso Plin Plin y el Cumpleaños Feliz)

domingo 9 de noviembre de 2008

Otra que Ravenna

En casa acaba de aparecer la receta para evitar los atracones nocturnos: tenemos cucarachas en la cocina. Y salen de noche.
Muchas.
Repugnante.


Por otro lado, leí en una entrevista que en la clínica para adelgazar de Ravenna (aka el médico de las celebridades, un nazi de las calorías que la está levantando con pala) tiene una terapia de abrazos. Sí, así como se lee. Dice que con eso la gente se siente más contenida y no corre a la heladera porque se siente sola.
Yo ando cargoseando cuando veo que empiezo a tener hambre, por las dudas. (Pero entonces, ¿cómo explicamos fenómenos como Barney o los Teletubbies? ¿Eh?)

Puercoespines

"(...) Un helado día de invierno, los miembros de la sociedad de puercoespines se apretujaron para prestarse calor y no morir de frío. Pero pronto sintieron las púas de los otros, y debieron tomar distancia. Cuando la necesidad de calentarse los hizo volver a arrimarse, se repitió aquel segundo mal, y así se vieron llevados y traídos entre ambas desgracias, hasta que encontraron un distanciamiento moderado que les permitía pasarlo lo mejor posible (...)".

- A. Schopenhauer, 1851.




1.- Yo soy un poco así. La mayor parte del tiempo paso frío, y aún no encontré el distanciamiento moderado como sí lo hicieron los puercoespines, pero espero hacerlo.

2.- La palabra "puercoespín" parece inventada por un chico de cinco años.

sábado 8 de noviembre de 2008

¿¡ Y ahora me lo venís a decir!?

Hace cuatro capítulos que me viene gustando la miniserie Todos Contra Juan.
Para empezar, me resulta un diez que el protagonista me caiga mal. Está bien creado y bien llevado por Gastón Pauls, pero (o por eso) Juan Perugia es insoportable: egocéntrico, maleducado, prejuicioso, egoísta, despreciable, tacaño, parece el Osvaldo de la canción de Árbol.
El tipo tuvo un éxito en la tele hace quince años y cree que es Marlon Brando. Los segmentos en los que habla de su arte y su talento a la cámara son geniales.
Y aún así, su patetismo tiene momentos de ternura; sobre todo cuando lo miramos a través de los ojos de Luz, que no termina de entender si es un tarado o si quiere ir y abrazarlo. Se adivina, no es noticia, la línea romántica entre ellos, si Luz puede superar el hecho de que Juan es un cretino.
Por otro lado, aunque sospecho -no sin motivos- que DeCaro hace de DeCaro, celebro su vuelta a la tele. Es muy divertido, sabe mucho de cine, y se nota la incidencia de su cultura popular /masiva de los últimos treinta años en la serie. Además, creo haber leído que dirige él.
Me gusta el sentido del humor que propone, incómodo por momentos. Hace reir, por lo que pasa, pero también porque se para como si fuera un documental y deja ver algunos momentos de ridículo a la distancia, que el tipo que está pasando verguenza es como que no lo nota.
También me parece que lo mejor que tiene es que, artísticamente, está pensada como una unidad: desde lo específico de la construcción del recuerdo de La Vida es un Juego y la banda de sonido, hasta la forma de vestirse de Juan hoy, todo está bien.
En la misma línea, festejo su duración limitada (trece capítulos) y que estén terminados antes de salir al aire, para ver qué es lo que realmente habían querido hacer con la propuesta y saber que no se van a poder influenciar por la respuesta del público.
Finalmente, lo que le escuché como críticas en varios lados, para mí son fortalezas: que toma cosas de Seinfeld, de Curb your Enthusiasm, de The Office, etc. Los posicionamientos de la cámara, la temática, la reunión en el bar, el estereotipo del amigo; incluso, la sub trama de los problemitas con las manos de la chica de Tony, que era proctóloga fue re-Seinfeld. Pero para mí es a favor porque está trabajado bien, incorporado a una historia nueva. Hubiera sido una boludez que copiaran Seinfeld (para empezar, porque es como pensar que con Amor en Custodia rehicieron El Guardaespaldas), pero tomar detalles así, que pueden reconstruirse o no en la serie y que le agregan si los entendés (y sino, no cambia mucho) le suma un montón.
A mí me gusta "entender" esos guiños. Semiótica pura, pero tiene un disfrute extra reconstruir esas redes de sentido (me zarpo en nerd, ya sé).
Sigo mirando.
UPDATE: Hace un par de semanas, estaba almorzando en el Burger de Florida y Corrientes, cuando ví a un grupo de gente con remeras con el logo de La Vida es un juego o con la frase "¿Te acordás de Juan Perugia?". Subliminal.

Spin Off 2 del Personal Fest: Man on the Moon

"Man on the Moon" - para la que REM hizo la canción del mismo nombre- es, sencillamente, una película impresionante.
Está Jim Carrey en un papel dramático, aún mejor que en Truman Show o Eternal Sunshine...; Courtney Love, haciendo de su mujer y dirige Milos Forman (quizás me recuerden por films que le encantaron a Julie, como Atrapado sin salida o Larry Flint).
Se trata de la vida de un comediante norteamericano de los años 70 que se llamaba Andy Kaufman, un tipo complejo y enigmático, con una vida muy interesante y un final trágico (creo que acá no fue muy conocido; dió la casualidad de que cuando apareció esta película por Sony pasaban Taxi al mediodía, una de las sitcoms en las que actuó, y por eso me generó curiosidad).
Tengo ganas de disfrutarla de nuevo, pero no se puede ver a la ligera: requiere cierta fortaleza emocional porque es una historia altamente emotiva, sin golpes bajos, que te involucra y te conmueve. Es muy inteligente; por momentos, sarcástica hasta el dolor. Y por esto mismo, también es difícil de recomendar.
Hoy, no sé si estoy preparada para ver la escena en que él descubre al falso sanador sin quebrarme.

Spin Off 1 del Personal Fest: Reveal

Hace muchos años leía la revista La García -hoy extinta- y ya tenía la costumbre de mandar cosas a todos lados donde hubiera premios.
Mandé mi cuponcito y un par de semanas después, aparecieron mi nombre y apellido por primera vez en un medio gráfico: me había ganado el disco "Reveal" de REM, que se estaba por editar en Argentina. El recorte debe andar por ahí.

Fuí super feliz a recoger mi premio a la redacción, la cual funcionaba en una casa vieja, reciclada, de esas de puertas altas y pisos de madera. No me acuerdo en qué barrio. Me veo y yo era una niña, de verdad. Me acuerdo de haber pensado qué bueno sería ser periodista y trabajar en un lugar así, repleto de escritorios desordenados, ventanas abiertas, música alta, pcs y cajas con compacts (y seguramente de olor a fassssoooo, pero de eso no me acuerdo).

Y me enteré, tiempo después, que en ese lugar (más específicamente, en una página de humor que se llamaba Sending Fruit) había germinado lo que hoy es la revista Barcelona.

¿Qué tal?

Personal Fest

Llega un poco tarde mi comentario sobre el Personal Fest, pero llega.

Sin GPS. Pasé por los escenarios menores chusmeando un poco, sin que nada me llamara la atención. Y me detuve en uno de los dos mayores en el que -luego me entero gracias al diviniiiisimo mini-programa que dieron (sí, para mí se llama programa, no line up)- que era Bloc Party. Muy buena onda, muy lindo ritmo, muy copado todo y, ya que sin saber nada de ellos me mantuvieran interesada, habla bien de la banda. Averiguaré.

Luego, fui al escenario de Kaiser Chiefs, a quienes no conocía más que por uno o dos temas, me en-can-ta-ron. Me transmitieron el empuje de las bandas que la están remando. Los temas están buenos, tienen un par pila pila como para arrancar un lunes. Bien por el cantante, con esa presencia tan inglesa (¡hasta físicamente es el estereotipo del inglés!) y ganas de comerse la cancha. Lo que empezó con un tímido movimiento de mis piecitos se transformó en baile con saltitos y me quedé hasta el final, cuando la gente empezaba a emigrar hacia el escenario de enfrente. Me gusta, sobre todo Never Miss a Beat, EveryDay I love you less and less y Ruby.
Ya desembarcaron en mi mp3.



Great Expectations. Mis expectativas mayores, claro, estaban puestas sobre REM. La última vez que estuvieron acá tocaba un día Beck y REM, y el otro, Oasis y Neil Young, en el Campo Argentino de Polo* hace menos de diez años, creo. Opté por la segunda e hice bien, entonces, pero me quedaron "colgados" los otros dos.
*(Cómo me llevó mi viejo a ese recital porque me vió "muy chiquita para un lugar tan grande" y cómo me gané el cd de Imitation of life quedan para otra ocasión)
Muy brevemente, el show fue buenísimo, me llegó y te digo más: me fue conquistando de a poco, porque empezó muy impersonal (¿por qué la gente aplaudió la imagen de Obama?) y fue ganando identidad con el pasar de los minutos.

Una que sepamos todos. Artistas, sepanló: nos encanta que toquen los hitazos, sobre todo los grupos que no tocan tan seguido o los extranjeros. Si, queremos conocer un tema nuevo, un cover, pero si nos aguantamos los roces y los fluidos de decenas de extraños, si soportamos verlos más a través de las pantallas gigantes que en el escenario, es para tener esa ilusión de sentirnos "parte" de algo.
En eso también me fue ganando de a poco, hasta que me encontré disfrutando en vivo de hitazos como Imitation of Life, Everybody Hurts (:D), NightSwimming, The Great Beyond (¡la del efelante!), She just wants to be, It´s the end of the world as we know it y, claro, Losing my religion.
Si hasta hicieron Man on the Moon, que para mi asombro, todo el mundo coreaba, a pesar de que es la banda de sonido de una película sobre un comediante de los setenta, dramática, que pasó volando por acá y que no la dan ni por cable. Ah, y que, además, es un peliculón.
Incluso, para que los disconformes de siempre (yo) tuvieran algo que decir, hasta dejaron sin interpretar "Stand in the place".

Serás lo que debas ser. Michael Stipe es adorable, definitivamente tiene *su* estilo al frente del escenario: es adorable, enérgico, respetuoso, medio que le "molesta" que las ovaciones le corten por la mitad un discurso y, sobre todo, estaba ahí no sólo en cuerpo sino también en espíritu, una actitud anti-Pomelo (¿o es su versión?) que se agradece desde abajo del escenario.
Me molesta un poco cuando los artistas se pasan de demagógicos, pero jamás podría ir a un recital en el que el protagonista rompa todo y se vaya ofendido a los veinte minutos de empezar.

Dale dale con el look. Así que me fui bastante neutra vestida (super flequillo, pelo recogido, aros, musculosa negra y chupines de jean con zapatillas y bolso """Adidas""") -podría haber ido mucho más cachivachera, pero probándome ropa sobre la hora, y uno de los primeros días de calor tuve la sorpresa de que ni los shorts ni ninguna pollera del año pasado me entraban, me bajaban cerrados (así que estoy condenada a los jeans hasta que termine los parciales y pueda salir de compras). Todo porque ví gente muy lookeada: o cuando yo acostumbraba a ir a ver muchos recitales no me importaba (posible), o ahora estoy yendo a recitales mucho más caretas (también, posible), será la influencia de las fiestas electrónicas o que los festivales quedaron lejos de ser populares... se me ocurren muchas variables así, a la ligera, pero no me acuerdo de que el público fuera como para un cóctel a saltar y a pasar todo el día sentado en el pasto.

I don´t wanna miss a thing. Me calcé los lentes de contacto, que se portaron óptimo toda la jornada, lo cual me permitió verle los rasgos a la gente en los escenarios y no perderme (detalles ni geográficamente).

Juventud, divino tesoro. Me dolían los lumbares estando parada. Lo tenía que decir.

Nos vamos poniendo tecnos. Me dí cuenta que sacar fotitos y filmar into the crowd hace pasar bien el tiempo en los "mientras tanto" que tienen los recitales y que no pasa nada. Me arrepentí de no haber llevado la cámara de fotos digital; hubieran quedado cosas lindas.
Lamentablemente, no consideré que como quedé en una "hondonada" entre el público y que, aunque mi teléfono esté muy bueno, tampoco hace milagros, los videos son imágenes dignas (de la multitud) con el sonido que debe hacer un troll en un caño.


No lleves cambio. "Lagua" ocho pé. Los panchos y las hamburguesas me tentaban mucho pero ya con ese precio de referencia, ni pregunté cuanto. Hoy leyendo un blog me entero que ese wok salía 14 (no podesss). Más que nunca, en estos recitales fashion, andá almorzado y después cruzá al Mc.
Muchos stands para el público ABC1, mucha marca que pasé rápidamente de largo (no compro cds ni Levis afuera, tampoco). Partamos de que la entrada estaba a un valor de "burbuja de especulación recitalera" a donde fueron a parar todos los eventos desde hace un tiempo. Todo muy puntual. Todo muy prolijo. Un poco mucho, quizás.
Un saludo al nabo del Iphone que en REM estaba adelante mío y quien miró más la pantallita clavada en facebook que a Michael Stipe. Y a la forra de su novia que posaba "haciendo como que alentaba". Por Dios, cómo odio a la gente.
PD. Ví un I phone en vivo. ¿Tanto lío?


Carriles exclusivos. ¿Todavía no aprendieron a cortar el tránsito a esa altura de Libertador - y/o los conductores, a tomar rumbos alternativos- cuando hay un evento masivo? Ese sábado estaba este y también había recital rolinga en el ex-Obras (que me rehúso a llamar Estadio Pepsi Music).
Amé el colectivo 15 que me dejó en la puerta y me recogió de allí y a mi santo padre que, como en las viejas épocas, me fue a buscar a mitad de camino y me invitó un pebete.


Bonus track. Fue el cómo conseguí la entrada: animándome a preguntarle a mi compañero de trabajo quien, bajo el motto ·en Lugano se consigue de todo· se apareció el viernes con mi ticket a un precio razonablemente más económico. Confieso que tuve un momento de miedito al entrar pero la entrada era posta y yo salté y bailé alegremente con esa doble satisfacción que me da el SALE ( y el haberme atrevido a pedir algo). Flor me odió, con razón, pero juro que no sabía que era "conseguible" hasta que la tuve. IOU

Chill. Tenía un poquitito de temor de la posibilidad de no sentirme bien entre tanta gente, pero por suerte no hubo de qué preocuparse.

2.0 Links varios a cosas que grabaron los asistentes y subieron a youtube.

jueves 6 de noviembre de 2008


... y tiempo después encontré en una foto tal cual el flequillo y el color que me hizo mi peluquera. Y me quedé más conforme aún, no sé por qué.
¡Qué linda es Milla Jovovich!
¿No es un poco* violento que el slogan de una de las publicidades ésas de los SMS para que te manden fotos de Capristo sea "mandá X al 2020 y apoderate de su cuerpo"?
Sobre estas cosas sí quisiera que hubiera un observatorio de medios -o como le quieran poner- que, al menos llame a reflexión de algo así.

* (demasiado)

miércoles 5 de noviembre de 2008


ODIO que cuando alguien habla de los espectadores de televisión se refiera a ellos como "la audiencia".

martes 4 de noviembre de 2008

Breathe in the air

Queda un mes para que finalice este cuatrimestre. Un mes que se viene venir duro, durísimo, muy ajustado.
Respirar y organizarse.
Y a ponerle mucho, mucho esfuerzo para no desperdiciar los meses anteriores; que para el resto de las cosas que quiero / debo hacer ya tendré tiempo.

Escuché una teoría sobre el porqué se puso de moda la figura de Twiggy en su momento: que tenía que ser super flaquita porque la ropa de todos los días, en los sesenta, se estaba empezando a fabricar y a vender en masa y les rendía más si eran más chiquitas las modelos y, en consecuencia, se usaba menos género.

No sé cuánto tendrá de cierto, pero tiene sentido.

lunes 3 de noviembre de 2008

Vale Doble

Ayer a la noche no me podía dormir y estaba viendo una repetición de The Office (serie con la que me desencuentro más de lo que quisiera, gracias a los horribles horarios de FX).
Resulta que en el episodio, Pam participa de una muestra donde expone unas acuarelas; una sola pared en una especie de centro cultural, todo muy amateur, pero que la tiene muy entusiasmada. El tema es que no va nadie a hacerle el aguante, digamos, a excepción de ese novio tan desparejo (para mal) que tiene como por default, que huye después de haber dado una vuelta diciéndole que "su arte era el arte más lindo de todos" (!). Para peor, escucha las críticas de una pareja a su trabajo, diciendo que tanto ella como sus acuarelas carecen de coraje y honestidad. La matan. Pam se queda callada, atrás, escuchándolos y no les dice nada (en parte, porque no hay nada que responder a algo así; por otro lado, porque la gracia es que les de un poco la razón con esa actitud...).
Cuando al resto de los expositores los están saludando amigos y conocidos y ella está comenzando a despegar sus dibujos de la pared para irse, llega su jefe, Michael, que le dice cruzó toda la ciudad para ir. Mira los dibujos y se sorprende con amabilidad, sin ironía, como se hace con las cosas que hacen en el colegio los chicos chiquitos.
Le dice "Estoy muy orgulloso de vos".
No hay nada romántico en el acto, probablemente no haya nada noble en Michael quien- sabemos- es un aparato bastante impresentable que suele pensar primero en él mismo. De hecho, compra una de las acuarelas porque "quizás no hubiera podido existir sin papel" (como dándose la razón por la que había sido su historia en este capítulo y que no viene al caso).
Dicho todo esto, la escena es conmovedora. Pam se conmueve y lo abraza. Yo me conmuevo, se me llenan los ojos de lágrimas, sin previo aviso y viendo una comedia de la que generalmente me hace gracia su incomodidad, el ridículo de la gente vista tan de cerca. Esta vez no, esta vez me emociono.
Pienso que es así: muchas veces, la frase que necesitamos, el halago que nos hace falta aparece en el momento menos esperado, de la boca de quien menos lo prevemos. Y entonces vale doble, porque está hecha sin expectativas; uno sospecha que el otro lo dice sin esperar nada, porque le sale del corazón. Y uno lo recibe sin prejuicios. Es así: lo imprevisto siempre vale doble.
No strings