¿Qué pasaría si estuviéramos pensando todo al revés? ¿Qué pasaría si lo que nos dicen que es "lo mejor" a lo que podemos aspirar, lo que queremos de "la vida" -"
ser felices"- no fuera así, no fuera lo que hay que desear, por lo que hay que luchar (si es que existe un concepto tan ridículo como "luchar por la felicidad")?
No me voy a poner en paranoica total, y decir que felicidad/conformismo son la zanahoria que nos pone "el mundo moderno (o las multinacionales, o la dictadura chavista, o la dictadura del marketing, o la derecha pro, o lo que le quieran poner)" adelante, para tenernos mansitos, para que no nos preguntemos nada.
No se preocupen, las ráfagas de pelotudez en mi cabeza soplan hoy en otra dirección.
Lo que me pregunto es: ¿y si el estado al que deberíamos marchar fuera, por el contrario, la incertidumbre, el desequilibrio, la angustia, lo que llaman injustamente "la infelicidad"? Pensémoslo bien.
Primero, ¿no es ponerle demasiada expectativa a una palabra que, para empezar, significa cosas absurdamente distintas para cada persona -pasear en un Mini Cooper negro, un sandwich de bondiola con la gorda en la costanera, casarse, tener hijos rubios y vivir en una propaganda de máxima afjp, comer sin engordar, nunca jamás, dominar el mundo, actuar en el Colón-?
Porque la felicidad
es expectativa, sin duda. Muchos de los falsos profetas de este sentimiento se morirían si escucharan a una viejecita que, en la cama al final de sus días, les dijera que fue una infeliz de mierda toda la vida. Si ha cometido el peor de los pecados, no ha sido feliz... dirán que vivió al pedo, aunque su mente haya vagado por otros placeres y se haya levantado en mitad de la noche con inquietudes existenciales a años luz del macaco que piensa que "si uno es feliz, todo irá bien". Por suerte, nadie le hace ese tipo de preguntas a las viejecitas moribundas.
Entonces, segundo, habríamos estado apostando a algo no sólo intangible como lo son las demás palabrotas (Amor, Dios, Fe, Suerte; todas las que se aceptan escritas con Mayúsculas), sino que además, tiene condición de efímero. Por sí mismo, por lo que es. ¿O acaso conocen a alguien que diga "yo fui feliz los últimos diez años de mi vida"? Quiero decir: todos los días, a toda hora. Es imposible. En algún momento, tenés que haber perdido la billetera, te tienen que haber tocado el culo en un colectivo, te agarraste los dedos con la puerta, te cagaron un vuelto o tu novia peteó a tu mejor amigo y vos te enteraste y te hiciste el boludo. Un boludo alegre, que se lo toma con una sonrisa, pero te aseguro que ese simple momento echó por la borda toda la sensación de felicidad, de paz, de armonía que tanto te costó conseguir.
Porque, tercero, ese es el otro punto a favor de la "infelicidad" por sobre la "felicidad": (al menos a los bipolares como yo) el castillo de cartas que es ese momento de felicidad, de plenitud, se va a la mierda con un mínimo movimiento, propio o ajeno. La mayoría de las ocasiones, ajeno, inevitable, y a costa tuya, vale decirlo. Por el contrario, hay gente que vive deprimida por décadas (¡décadas, digo!); remontar -o aunque sea
vivir en- la infelicidad, la angustia, la duda, ¡eso sí lleva esfuerzo, eso sí lleva carácter!
Ya dice Hegel que, en la Historia (también con respetuosas mayúsculas), los perídos de felicidad son páginas en blanco. En las guerras nacen los mejores inventos, mal que nos pese; en los momentos tranqui, la gente se tira a pachorrear y a abandonarse. Pasando a la mirada macro, digo, pero sirve como ejemplo.
Entonces, ¿por qué está mejor adaptado el que "lo único que quiere es ser feliz", que el que piensa que su vida va a ser más rica, más constructiva y más honesta si se acepta en la incertidumbre, si deja de ir "en busca de la felicidad" (y me niego rotundamente a ver una película sobre la esperanza con un título tan de libro de Bucay)?
Es decir que, a menos que te hayas recibido de imbécil o te hayan seccionado alguna parte del cerebro, o estés severamente (mal) medicado, no podés estar "feliz" todo el tiempo.
La gente desconfía del que está feliz todo el tiempo. Yo -que me ufano como toda boluda de no coincidir con "la gente"- desconfío del que está feliz todo el tiempo. O es un impostor, o es un idiota; y no confío en ninguno de ellos dos.
Y si, de verdad en-lo-profundo-de-tu-ser, pensás que podés ser feliz todo el tiempo ( o te amparás en la repulsiva frase "yo tengo que ser feliz con lo que tengo, en mi lugarcito del mundo"), decididamente tenés que aceptar que sos un insensible, que vivís aislado del mundo y no te importa o - lo que es aún peor- que aspirás a vivir aislado del mundo, a que no te importe nadie más que vos, ascéptico a los dolores, a las sensaciones de los demás. Es subirte a tu BMW y entrar en tu burbuja, como supo graficar aquel famoso excremento de la farándula.
Así que todo se termina reduciendo a la frase de Woody Allen:
"Yo creo que la vida está dividida en lo horrible y lo miserable. En esas dos categorías. Y lo horrible son los enfermos incurables, los ciegos, los lisiados... No se como pueden soportar la vida, me parece asombroso. Y los miserables somos todos los demás. Así que al pasar por la vida deberíamos dar gracias por ser miserables. Por tener la suerte de ser miserables".Sacarte de encima la expectativa de que tenés que vivir una vida "feliz", de que tenés que "ser" feliz porque no hay otra, porque es lo mejor, lo más, puede que no sea aplicable para todos. Deshacerse de este imperativo -se los digo en tono de psicólogo trucho, o de animador de incautos en ex salas de cine-, no sé si los haga más felices, pero los va a liberar.
[ Y ahora, la aclaración. Decía el profesor del taller de periodismo que los textos había que leerlos "sin subtítulos", sin explicaciones, pero me preguntó "¿qué nota te pondrías vos?" y yo le dije "siete", por hacerme la humilde, y el muy vago me puso "siete"; probablemente quedaría muy bien si fuera una película con Robin Williams dándome una valiosa lección de cómo debo valorarme más, pero no es el caso, así que a comerla.
La aclaración es: a) estoy más que segura de que hay interrogantes así que vienen movilizando a gente harto más inteligente que yo, desde la Antiguedad. Lamentablemente, dirían en
fsoc, me falta el marco teórico para eso.
b) y sí, por afuera de este post, se utilizará la palabra "feliz" liviana e impunemente.
c) voy a releer esto en menos de diez minutos y darme cuenta que es vergonzosamente emo. ]